Explicit Language Viewer Discretion Advised!

THE ART BELOW CONTENTS ADULT LANGUAGE AND EXPLICIT IMAGES. PLEASE, WE RECOMEND NOT TO SEE IF YOU'RE A CHILD OR A PERSON WITH HIGH MORALS.
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Performance: “Amores difíciles, tiempos de chat”

Durante la apertura de la exposición SexLand Territorios de la Sexualidad, en la Sala El Sotano Coworking, desde antes que se iniciara el ingreso del público, el fotógrafo-performer Manuel Antonio Velandia Mora estaba frente al tocador siendo maquillado por la caracterizadora Rosa López Oliver, a partir de una idea de Lorena Yago, según la propuesta del artista para el performance Amores difíciles, tiempos de chat.
El trabajo fotográfico de Velandia que se presenta en la exposición retrospectiva SexLand “los territorios de la sexualidad”, se ha producido en torno al amplio espectro de la vivencia de las masculinidades, como un “Queer Photoethnography Study” al que el autor ha denominado “Transgressive Masculinities: The body represented and acted”, que se enmarca en la línea conceptual de la “Photoethnographic Researchers & Photoethnographies”.
Como parte de la apertura de la exposición Velandia presenta una performance en la que reflexiona sobre el proceso Cross-dressing; fruto de la unión de “cross” (cruzar, pasar, atravesar) con “dress” (vestido, ropa) esta practica consiste en el hecho de travestirse o adoptar la indumentaria propia del otro género en determinados momentos, generalmente de intimidad, por diversión o disfrute sexual y en este caso como una manera de reafirmar conceptualmente lo que el fotógrafo muestra en varias de las imágenes exhibidas en SexLand.
La performance se inicia con el artista vestido con albornos azul acompañada de chancletas del mismo tono, su cabello es igualmente azul. La maquilladora Rosa López Oliver rasura media cabeza del artista, durante este proceso el público va ingresando a la sala.
Los fotógrafos y video artistas presentes realizan imágenes de las trans-formación.
Rosa, procede a ocultar la ceja izquierda del artista y a construir una nueva cuyo arco recuerda las líneas de las cejas femeninas.
Con un pequeño compresor de color fucsia, la maquilladora usando un aerógrafo maquilla en versión femenina medio rostro de Velandia. El proceso se centra en uno de los ojos maquillándolo en tonos ahumados.
El fotógrafo, se incorpora de su silla, camina entre el público y actúa un pedazo de texto de la obra teatral de su autoría “Nunca nos dijimos mentiras”:
¿Sabes que sentí?
Y sabes que sentí
pero por un minuto solo,
por un minuto solo nada más
sentí que no era tú
que tú no eras yo
En un minuto solo descubrí
que hay algo en ti
que hace que no podamos ser.
En un minuto solo descubrí
que yo estaba en ti,
que tú estabas en mí,
que yo no era tú,
que tú no eras yo.
El proceso de maquillaje continúa, ahora la versión femenina del artista se acentúa y culmina con el maquillaje de medio rostro, de media boca.
Nuevamente camina entre los asistentes, luce unos enormes tacones de 17 centímetros, y con una vos fuerte, marcadamente masculina dice:
Ahora no me vengas a decir lo que me dicen todos, que en mi casa me mimaron y que por eso soy así, que siempre estuve pegada a las faldas de mi mami y que por eso soy así, pero que una tiene remedio y que lo mejor que hay es una mujer.
Yo les contesto: regio, de acuerdo si la mujer es lo mejor que hay, entonces ¡Yo quiero ser mujer!
Porque mi verdadero nombre es ¡Carmen! la de Bizet…
Jajajaj ¿si vieras la cara que ponen con lo de Carmen?
Una enorme y altisonante carcajada invade el espacio, una carcajada que lentamente se va transformando en mueca, en dolor…
El proceso de maquillaje continúa. Ahora su otro lado del rostro se acentúa masculino. Una perilla del mismo tono azul de su cabello esté creciendo, se va construyendo pelo a pelo. Es la respuesta de la maquilladora a una petición de la artista: ¿Puede usted ayudarme a ser más hombre?
Una vez culmina el proceso de maquillaje, el performer se incorpora de su asiento y dirigiéndose a todos y a ninguno en particular pregunta con un grito desgarrador ¿Qué significa ser hombre?
La pregunta se reitera en varias oportunidades.
Se acerca a una de las presentes y la interroga ¿es fácil ser mujer?
Gira sobre los enormes tacones y se dirige a uno de los espectadores, le pregunta ¿es fácil ser mujer?
Las respuestas se cruzan una y otra vez, para algunos ser hombre es fácil, para otros es difícil. Igual sucede con las respuestas de las mujeres. Pareciera que hay una gran contradicción entre las mismas mujeres, entre los mismos hombres, entre unas y otros…
Interroga a otra mujer ¿hombres y mujeres somos distintos?
Ella responde que sí. Que somos genéticamente diferentes.
Velandia o Carmen, no sabemos quién habla en ese momento, afirma. Nos parecemos a los chimpancés en algo más del 98% de nuestra información genética básica, un 1,5% nos separa del chimpancé, pero es mucho más pequeño aún aquello que genéticamente   nos diferencia a los hombres de las mujeres.
Nuevamente la interroga ¿además de lo genético hay algo que nos diferencie?
Culturalmente se nos asignan roles distintos, es su respuesta.
Carmen o Velandia, afirma:
Aun desde antes de nacer se inicia la preparación… culturalmente se nos hace masculinos o femeninos. No nacemos hombres o mujeres, nacemos machos, hembras o intersexuales y la sociedad nos hace hombres o mujeres, pero algunos, algunes, algunas, deciden romper con las ataduras del cuerpo y del género, deciden por sí mismos transitar, llegar al otro extremo o quedarse en cualquier punto de las infinitas posibilidades, haciendo de ese su destino.
Pero la sociedad, la cultura, nos niegan la posibilidad de construir nuestro querer ser, quieren obligarnos a vivir el deber ser. La iglesia nos declara pecadores; los equipos de salud nos declaran enfermos, hay que estar enfermo, ser un, una disforia del genero para recibir tratamiento hormonal o tener el derecho a reconstruir el cuerpo, para tener el que se desea, aquel con el que se desea estar siendo; la ley nos hace delincuentes, hasta el punto de que en más de 80 países se les castiga con la cárcel y en algunos de ellos incluso con la muerte.
Velandia o Carmen pregunta a todos y a ninguno mientras camina por la sala: ¿Tenemos el derecho a ser hombres, a ser mujeres a ser lo que queremos estar siendo?
Los interrogantes se repiten mientras el artista desaparece de la sala.
Unos minutos después regresa a la exposición, mientras el público departe bebiendo una copa de vino. Ahora está vestido en masculino pero su rostro aún sigue siendo mitad masculino, mitad femenino.
Al fin y al cabo todos tenemos algo de masculino, algo de femenino, algo de hombre y algo de mujer, todos amamos hombres y amamos mujeres.
Realizado en la  Exposición fotográfica retrospectiva SexLand “los territorios de la sexualidad”, obra desarrollada por el fotógrafo Manuel Antonio Velandia Mora, en Alicante, España, en la sala de El Sótano CoWorking del 22 de agosto al 27 de septiembre de 2015.

sábado, 15 de diciembre de 2012

In-Visibles: Natures transgressions


Photography, performance and installations exhibition

Decide-T Lesbian' Association, Gay, Bisexuals and Transsexuals of Alicante presents an installation and photography named Invisibles Exhibition, from Wednesday, March  31, in the Miguel Hernández Conference Room at the Alicante Branch of the University of Alicante, photographs and performance by Manuel Antonio Velandia Mora and doll construction and installation by Andrea Cano.

The exhibition presents compositions that resemble sexual contents, at some moments the resemblance is vague and at others it is clearly evident, right where nobody wants it, just the way it happens to those people who have decided to transition to the full existence of themselves.

The photographs and installations are of nude Ken® and Barbie® dolls that, unlike those distributed commercially, we let you see their genitals, and images of natural elements in which the spectators see strong sexual resemblances.

According to Velandia “There are people whose existence society would like to deny, and who therefore become invisible. Those who do not fit into the mold are often isolated, sometimes against their will. Sexuality though an eminently human experience is often observed in nature’s other realities and can be reflected in certain natural structures or in artificial constructions built by humans”.

These dolls belong to the world of unreality, especially the Barbies®, perverse and sexual in themselves. They belong to a world of unreality even more unreal. This body, impossible to forget, reminds us that other bodies are possible, that other bodies are normal and real: bodies in transition, bodies that desire to change, bodies of transvestites, bodies of transsexuals, bodies of intersexuals, bodies that are often denied, bodies that we refuse to see, bodies made invisible as a way of denying the existence of those beings who to us are strangers, not because they are, but because we refuse to accept diversity, uniqueness and peculiarity.

The dolls carry on a non-verbal, sensual and sexual communication; for those other women and those other men whose frustrated desires are steeped in consumerism, where perfect beauty and absolute silence allow us to meditate in a reality we refuse or are required to deny, and between the internal and the contextual.

Velandia asserts “We tend to see penises, vaginas, anuses, breasts, where there are no bodies, where the whims of nature or human constructions allow us to wander, watch and enjoy without having to reference the real people, without having to give explanations for our own existence or the existence of the beings we love or reject”.

Photographs and performance: Manuel Antonio Velandia Mora.
Doll construction and installation: Andrea Cano.
Graphic Design: Tico Morales.
Translation: Catherine Nicholls Baeza.

Decide-T: Lesbian' Gay, Transsexuals and Bisexuals Association of Alicante.
www.decidet.org

31 March on 28 April 2010
Chamber Miguel Hernández
Headquarters University of Alicante

©Barbie 2009 Mattel, Inc. All rights reserved.

viernes, 3 de septiembre de 2010

InVisibles: Naturalezas transgresoras O las barbies transexuales fotografiadas por Manuel Velandia

En la sala Miguel Hernández de la Sede de la Universidad de Alicante, en Alicante se presenta a partir del miércoles 31 de marzo y durante un mes una exposición de fotografías y un performance de Manuel Velandia Mora e instalaciones de Andrea Cano, en la que se visualiza una serie de muñecos trans, entre ellos algunas Barbies® que nos dejan observar explícitamente sus genitales.

¡Si, no leyó mal! En la una exposición fotográfica “InVisibles: Naturalezas transgresoras” se presentan fotografías de Manuel Antonio Velandia Mora que muestran unos juguetes dignos de la potmodernidad; unos juguetes que fueron “customizados” por Andrea Cano quien decidió fabricar unas muñecas transexuales, pues como afirma Velandia “incluso para los juguetes la diversidad es posible, incluyendo la sexual”.

La exposición presenta dos miradas sobre una misma realidad, por un lado exhibe fotografías de elementos de la naturaleza no humana, en las que en algunos momentos se intuye cierta semejanza con contenidos sexuales, porque la sexualidad suele verse donde no existe y por otra parte explicita las opciones trans, justo allí donde nadie las desea –en muñecas y muñecos-, tal y como les viene sucediendo a lo largo de la historia a esos seres humanos que han decidido transitar hacia la plena existencia de sí mismos/as.

En las fotografías e instalaciones se observan cuerpos masculinos y femeninos desnudos de muñecas, entre ellos Barbies®, Kents® que a diferencia de los que se distribuyen comercialmente nos dejan ver sus genitales.

Estas fotografías e imágenes de “Barbies®”customizadas serán una amenaza para la sociedad. Muy seguramente una de estas muñecas transexuales nunca estará en el estante de una tienda de muñecos, como tampoco nunca suelen estarlo muñecos cuyos genitales se muestren con la inocencia con que se visualiza el cuerpo desnudo de cualquier bebé.

Las Barbies® transexuales no dejan de ser una "amenaza" para la sociedad, quizás no habría muchos padres de familia dispuestos a regalarlas a sus hijos pequeños, pero sí a regalarles a la perversa Barbie® “normal” (si es que puede llamarse normal a una chica de cuerpo imposible y con una realidad marcadamente irreal), esa que quiere trabajar en trabajos típicos de mujeres y llevar vida de millonaria a pesar de las mujeres reales suelen ganar un salario mucho más bajo que el de los hombres; esa Barbie® que en medio del glamour siempre termina siendo ama de casa; esa chica que nunca será trabajadora sexual tal y como les ha tocado ser a la gran mayoría de las trans latinoamericanas, africanas, asiáticas e incluso europeas, a quienes el estigma, la discriminación, la exclusión social y la suma de otros crímenes de odio de los que son víctimas las lleva a alejarse de la escuela y a encontrar en esta forma de producción su única alternativa de subsistencia.

Es importante cuestionarse en este momento no sólo la invisibilidad de las personas transexuales, como también la tendencia actual en la que las niñas y niños ya no desean esa Barbie® que actualmente se encuentra pagando por sus pecados estereotípicos sino una Bratz®, una de esas nuevas muñecas cuyas prendas, maquillajes y accesorios si parece el de algunas estereotipadas trabajadoras sexuales, esas que las niñas en sus juegos poner a bailar protagonizando un video de reggaetton y que no les parecen tan "aburridas" porque se acercan más a su sueño postmoderno consistente en ser, por lo menos, extra en un video de Daddy Yankee.

Las muñecas Barbie® transexuales, como dice Andrea, son esos juguetes que ella no pudo tener cuando de pequeña y siendo niño, soñaba con ser mujer y que ahora siendo adulta transitando a su verdadera esencia ha querido construir como un homenaje a todas aquellas transexuales explicitas u ocultas que se han autorizado a ser lo que realmente siempre quisieron ser.

En una de sus Instalaciones Andrea Cano rememora aquel famoso dibujo conocido como “El Hombre de Vitruvio” realizado por Leonardo Da Vinci en uno de sus diarios y que está acompañado de notas anatómicas. La instalación representa, como en el aquel famoso dibujo, una figura masculina desnuda inscrita en un círculo construida en pétalos de flores y enmarcado ya no por un cuadrado sino por una pantalla de televisión. En ella hay una triada de un mismo ser con el que representa el proceso de transición de un hombre que se ve a sí mismo en una masculinidad transitada y en una escena cotidiana en que una trans-Barbie® con tetas y pene se visualiza a sí misma como figura isométricamente perfecta gracias a su tratamiento hormonal.

Miércoles 31 de marzo 20:00
Abierta hasta el 28 de abril de 2010
Sala Miguel Hernández
Sede Universidad de Alicante
Ramón y Cajal 4, Alicante